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Después de sufrir un accidente, es habitual que un perito, un profesional especializado, se encargue de valorar el estado del coche y de proponer una cantidad que, a su juicio, correspondería por los defectos ocasionados en el vehículo tras el accidente.

Como regla general, el perito encargado de valorar el estado de nuestro vehículo será de nuestra propia aseguradora. Es una cuestión que se olvida con facilidad pero que suele ser lo normal, salvo algunas excepciones concretas. Por ello, una discrepancia con la tasación del perito no significa que éste haya tirado a la baja por ser de la aseguradora contraria.

Perito independiente en casos de disconformidad con la tasación

La propia Ley de Contratos del Seguro permite que, en caso de no estar de acuerdo con la valoración del perito, se pueda designar a uno independiente para que realice una nueva tasación. Para ello, como requisito previo —y, en cierto sentido, lógico— es necesario rechazar la indemnización que se ofrece por parte de la compañía, pues su aceptación impediría designar a un perito independiente.

Excepto en algunas pólizas a todo riesgo, lo normal es que el pago a este perito independiente corra a cargo de quien lo solicita. No obstante, también es habitual que la aseguradora designe un perito independiente. Si ambos alcanzan un acuerdo, emitirán la correspondiente acta conjunta motivada con los daños, su valoración, la propuesta de indemnización y, en su caso, con la mención al origen y causa los daños.

Cuando estos peritos tampoco se ponen de acuerdo, se procederá a la designación por acuerdo entre las mismas de un tercer perito, cuyos gastos deberán abonar ambas partes. Si no existiera acuerdo en el nombramiento del mismo se realizará por Juzgado de Primera Instancia del lugar donde se hallaren los bienes objeto de controversia o por el Juzgado de Instancia donde hubiera acaecido el siniestro.

La última solución, cuando esta valoración tampoco consigue colmar las expectativas de las partes, pasa por impugnar el dictamen alcanzado por los peritos acudiendo en los plazos al efecto establecidos a resolver el litigio ante un Tribunal de Primera Instancia.

Disconformidad con el perito tras la declaración de siniestro total

Cuando se declara a un coche siniestro total, significa que el coste de reparación del vehículo es más elevado que el llamado valor venal del coche o del que se establezca en la póliza del seguro suscrito (valor de mercado, valor de reposición,etc). La declaración de siniestro total puede devenir no solo por la ocurrencia de un accidente de tráfico. También puede declarase como siniestro total un coche que ha sufrido un incendio o que incluso ha sufrido daños al ser robado.

Es posible que, una vez el coche ha sido declarado siniestro total, no estemos de acuerdo con la valoración del perito y, por tanto, con la cantidad que se ofrece como compensación de acuerdo a su valor venal, que es el valor que el coche tenía justo antes de haber sufrido el siniestro y que se calcula mediante unas tablas que tienen en consideración las características propias del vehículo (marca, modelo, cilindrada) asícomo la antigüedad del mismo.
En estos casos, existen dos posibilidades. En primer lugar podríamos reparar el vehículo y después reclamar el importe de dicha reparación a la compañía aseguradora.

Para ello, se deben dar estas dos circunstancias:

— Que se haya abonado previamente el importe de la reparación
— Que el valor de la reparación del coche no exceda con carácter general del
doble de su valor venal (el que tenía antes del siniestro).

En segundo lugar, podríamos optar por reclamar a la compañía aseguradora del vehículo que causó el siniestro, o a su conductor y propietario conjuntamente, el importe correspondiente al del valor venal incrementado en alrededor de un 30% de dicho valor. El importe total resultante, comúnmente conocido como “valor de afección”, suele considerarse por nuestros Tribunales como suficiente en cuanto al resarcimiento del daño ocasionado a nuestro patrimonio con la pérdida del vehículo siniestrado, al alcanzar aquél normalmente el llamado “valor de mercado”, permitiendo la adquisición de un coche de similares características al siniestrado en el mercado de segunda ocasión.

En definitiva, es importante conocer las particularidades de la tasación de los peritos y saber en qué momento conviene aceptar la cantidad ofrecida o en qué momento reclamar una valoración más ajustada. Cualquiera de estas fórmulas conviene consultarlas con un equipo especializado como el de Defentis, que analizará la mejor estrategia a seguir.

 

Qué hacer si no estás de acuerdo con la tasación del perito tras un siniestro
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